jueves, 2 de septiembre de 2010

Cuentos de ciencia ficción II


Tras caminar varios kilómetros con el corazón latiendo de forma claramente acelerada me detuve y observe , no podía más, me encontraba exhausto tras la maratón que había realizado a través del bosque en aquel extraño mundo.
Hacía dos meses que había llegado en aquella expedición, una de tantas miles realizadas desde que el hombre había alcanzado la capacidad de llevar de a cabo viajes hiperlumínicos.

Mi nombre es Jason Schneider, miembro de la octava flota Europea y capitán de una tripulación casi inexistente debido a los ataques realizados sobre nosotros por esa cosa que descendió desde el espacio persiguiéndonos, parece que la vida inteligente no humana se ha manifestado al fin en esta galaxia, pero..... no de la forma que hubiésemos querido.

Cientos de hombres yacen muertos en este mundo alejado de los principales planetas habitados por el hombre y creo que los refuerzos tardarán varios días en llegar.
Apenas puedo escribir este testamento, he tomado una pequeña libreta y un boli, instrumentos casi olvidados por nuestras civilización, desde los 7 años no he escrito nada a mano, cuesta recordar pero creo que ya me desenvuelvo con total normalidad.

Semidesnudo, herido y solo me encuentro en este bosque, un haz de luz aparece ante mí, ¿es una nave? ¿será humana? .
Un haz de luz se dirige hacia mi y de repente mi mente se queda en blanco, ¿qué es esto? ¿y ante que o quién me encuentro?......
(continuará)

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